Es dificil creer que, llegada una edad, el deseo siga arrastrando las acciones de cada uno. Y sin embargo es una tremenda estupidez pensar que eso es así. Todo lo contrario, acumulada la experiencia, rotos los tabúes de la infacia y la adolescencia, a medida que la medurez invade los cuerpos, las mentes se vuelven más y más calientes. La necesidad se hace virtud, y cualquier oportunidad es buena, ¿a qué dejarla escapar?. La primera vez que me follo mi madre fue algo parecido a esto, solo que no sonaba música.
Orgasmablog: un orgasmo por cada post del blog, ¡sencillo!.
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